Comer la placenta

Las mamás pueden optar por comerse la placenta por varias razones. La placenta se puede secar y luego envolver para su consumo o mezclar en un batido después del nacimiento. Se ha vuelto muy popular entre las nuevas mamás, pero querrás considerar los riesgos antes de elegir hacerlo.

¿Comer la placenta ayuda con la depresión posparto?

¿Por qué la gente se come la placenta?

Algunas mamás creen que comerse la placenta tiene ciertos beneficios para la salud, algunas han escuchado que puede prevenir la depresión posparto y, para otras, se siente natural (¡las mascotas lo hacen después del parto!)

Muchas madres que participan en la encapsulación placentaria esperan “sentirse bien” después de comerse la placenta, y muchas lo hacen, pero podría ser simplemente un efecto placebo. Algunas mujeres informan que se sienten mal después de tomar las píldoras. Si habla con quienes lo han probado o leen en línea, encontrará que puede escuchar muchas opiniones diferentes. Entonces, ¿hay alguna evidencia científica detrás de esto?

Estudios de encapsulación placentaria

Desafortunadamente, no existe evidencia científica de que consumir su placenta sea beneficioso. De hecho, un estudio publicado por los CDC en 2017 vinculó el consumo de cápsulas de placenta por parte de las madres con la infección por estreptococo del grupo B (una infección bacteriana que generalmente es inofensiva en adultos, pero puede ser peligrosa para los bebés y causar hinchazón). fiebre, dificultad para comer y pereza). Este vínculo puede deberse al hecho de que la placenta estaba contaminada.

¿Cuál es el propósito de la placenta?

¡La placenta tiene un gran trabajo mientras su bebé crece en el útero! Su función principal es suministrar oxígeno y nutrientes a tu querubín en crecimiento. Pero también sirve como filtro para su bebé por nacer, protegiéndolo de cosas como bacterias dañinas y eliminando los productos de desecho de su cuerpo.

Beneficios de comer placenta

  • Mejora del estado de ánimo y los niveles de energía.
  • Ayuda a la producción de leche.
  • Alivio del dolor

Riesgos de comerse la placenta

  • Contaminación con bacterias dañinas.
  • No debe manipularse con prácticas “inocuas para los alimentos”
  • No hay pruebas suficientes para respaldar el riesgo de uso.

Ya sea que elija comerse la placenta o no, es importante hablar con su médico y tomar una decisión que sea adecuada para su familia.

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